miércoles, mayo 16, 2012

Ser hijos

Lo peor de ser hijos es tener que aguantar a los padres. Y no me refiero a cuando eres adolescente y estas en esa fase en que si respiran te molesta y si hablan seguro que es para fastidiarte, sino al hecho de tener que sufrir sus novatadas, su inexperiencia, sus miedos y sus experimentos.
Sobretodo si eres el primero, pues el niño número 1 ha tenido que soportar el que su primera papilla fuera de berenjenas porque mamá no tenía nada más en la nevera cuando la pediatra dio permiso para tomar verduras. (La experiencia no gustó a ninguno de los dos). También que fuera su conejillo de indias para sus experimentos con la costura, menos mal que se le ocurrió empezar con los disfraces y visto el resultado la cosa se quedó ahí.
La niña no lo tuvo mucho mejor y tuvo que lucir dos palmeras en la cabeza hasta que mamá aprendió a hacer coletas (y hasta que la niña le creció pelo suficiente).
Menos mal que mi memoria es mi aliada y ha olvidado incidentes más graves (y espero que los niños también).
Pero ahora le toca el turno al niño número 3 y teniendo en cuenta que el hombre ( o las mamás, en este caso) son el único animal que tropieza chorropotocientas veces con la misma piedra no se me ha ocurrido otra cosa que cortarle el pelo al angelito yo misma con mis manitas.
¿Que como se me ocurrió la gran idea? Pues para empezar que aquí las peluquerías son carísimas de la muerte, que hace un par de semanas se me ocurrió ir con el niño nº 1, la niña número 2 y yo misma y me clavaron 114 euros por tres cortes de pelo (y teñirme, que era la razón principal de la visita) y todavía me están doliendo.
El caso es que yo miro como lo hacen, miro al niño y me digo, no puede ser tan difícil. Así que esta mañana me he levantado inspirada, agarro al niño agarro el cortacésped, es decir el podapelos (¿como se llama el trasto?) y se la paso dos veces por la cabeza rubia de mi retoño. En la segunda pasada me doy cuenta que el trasto se engancha y le tira al niño de los pelillos, difícil darse cuenta pues el crio estaba llorando antes de empezar, pero claro, ahora no podía dejar "eso" así.
Total, que con toda mi buena intención, eso sí, y mi falta de aptitudes también intento arreglar el desaguisado. Prometiendome una y otra vez que es la última vez que lo intento, y que no aprendo, pues cuando le toco el turno al niño número 1 hace aproximadamente 10 años me quedó por el estilo y me dije lo mismo (afortunadamente el niño no lo recuerda) y es que esas cosas no son las que se aprenden con la edad.
En fin, ¿que como ha quedado el niño?. Principalmente enfadado, el corte de pelo potable pero lleno de escalones, a la espera de que le crezca un poco para que se lo arregle el profesional. Ah y el baño echo un cristo.
Diré en mi defensa que la última vez que lo llevamos al peluquero no le quedó mucho mejor pues el jodio no colabora nada, nada, nada.



12 comentarios:

  1. Yo me compre una cortapelo al llegar y a los peques bueno al mayor bien, menos las patillas que casi le dejo sin ellas, al peque pelao del todo al 3 y a papi se le quedo bastante bien.

    Poco a poco nos hacemos grandes peluqueras por la cuenta que nos trae.
    Aquí también son carísimas si te sirve de consuelo. besines

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  2. jaja pobre niño numero 3 con el super pelo rubio tan bonito!!jaja es broma, el pelo crece y en los niños pronto ya veras. Y vaya super caras las peluquerias porfavor... normal que te atrevas en casa. Besitos

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  3. ay madre!! yo no cojo las tijeras, sino hago una desgracia!, que valor tuviste! jajaja, yo hecho mano de mi madre, que entiende de eso ;D

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  4. ¡No hay que tirar la toalla después de la 1ª vez! Te aseguro que con el tiempo, y con más colaboración, te quedará mucho mejor y seguro que el baño más limpio ;)
    ¡viva el DIY! je,je...

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  5. jajaj, burro mal esquilao, en dos semanas igualao!!
    Seguro que un par de intentos más y queda perfecto.
    Besos.

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  6. Que valiente! Yo todo lo más me atreveré a cortarle el pelo a mi nena cuando consiga que lo tenga igualado... ya veremos!

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  7. Por aqui se dice: burro esquilao a los 7 dias igualao... asi que no te preocupes, que en realidad no se fijan tanto en el pelo, si no en los ojos jejejejeje. De todas formas alguien tiene que pagar la novatada y si no practicas ¿cómo vas a aprender? para la proxima ya sabes que hay que sobornar al niño jejejeje. Besitos.

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  8. jajajaja, la pelá buena o mala a los 15 días iguala!!! yo también le paso la máquina al mio, la primera regular y en la segunda le di galletas y mucho mejor

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  9. Jajaja, perdoname pero me he reido un montón, porque yo hice lo mismo con los mios, jajaja. Ahora lo que hago es llamar a mi tia que es peluquera y les corta el pelo en plan cadena de montaje, corta al niño nº1 y me lo pasa para subirlo a bañar, mi prima barre pelos, corta la niño nº2 mientras baño al nº1 y cuando lo bajo me llevo al 2, cuando bajo con el 2 me doy cuenta que ha cortado el pelo a la niña,q ue yo no quería, pero es que " para igualarle un poco el flequillo" le ha cortado un montón con lo qu ele cuesta a la pober crecer con tanto rizo, jejeje. Lo hacemos en el salón encima de una trona en un lugar despejado que caiga sólo el pelo al niño y al suelo, asi se limpia fácil.

    Lo que hice el otro día que metí la pata también hasta el fondo, fué cortarle el flequillo a uno de mis niños a ras del nacimiento del pelo, jajaja. Esque le pusieron 1 punto en la frente y me dió por pensar que se le infectaría ocn el pelo o algo así y cogí la tijera y ras! jajaja, el pobre parece un monagillo, a ver si le arreglamos pronto este desaguisao...

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  10. Me ha encantado el post de hoy (con todos los respetos...) Le recomiendo tu blog a mi hermana, que tiene tres peques. Un besazo¡¡

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  11. Buenísimo, qué valiente!!! Oye, qué bien tu nuevo look bloguero, simple y elegante

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  12. Jajaja, yo le corto el pelo al mayor y tiene muuuuuuuuuuuchoooooo. La peluquera alucina del matojo pelo que tiene cuando le llevo, me dice que tendría que cobrarme doble. Así que cuando le paso la maquinilla en casa casi siempre se me atasca o hace ruidos. Las maquinitas estas tienen un botón para graduar si la cantidad de pelo que cogen es más menos y jugando con esto lo puedo adaptar a su selva y al menos no le hago tirones (o no tantos). Tengo que hacer por zonas pequeñas e ir vaciando poco a poco. El aparato también me vino con un botecito de aceite lubrificante que le pongo una gotita antes sobre la zona de corte y facilita un poco la labor de no engancharse. Así y todo se empieza bien, luego se va acojonango y encojiendo y al final prácticamente estoy en forma de E.T. rozándo los dos el suelo del baño y acabando de cortar como puedo e intentando convencerle de que ahora acabamos... es que no puedo dejarle media cabeza rapada o 3/4 rapados y los otros con melena. Así que ya ves, todos los niños son igual de exigentes, jajaja. Besos desde Mallorca

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