jueves, abril 11, 2013

Otra vez no.

Una vez, una amiga un poco especial que tengo me dijo que tenia el don de que las cosas que soñaba se convertían en realidad (ejem, ejem, ya dije que era especial).
Y me lo dijo así, tan pancha y totalmente convencida. Yo, lo siento, pero para estas cosas soy un pelín bastante escéptica e intente explicarle eso de que estás como coaccionado a que te ocurran cosas buenas o malas si crees de antemano que te van a ocurrir y aquello que cuentan por ahí del poder de la autosugestión. Ella, por supuesto no me hizo ni repajolero caso y siguió (y sigue) convencida de que si sueña que le va a pasar algo malo y cuando se levante ese día le ocurre es porque lo había soñado antes y no porque estaba predispuesta a que le ocurriese, a que viese como algo negativo cualquier cosa o simplemente porque tenía que ocurrir así y punto.

Mi marido, al contrario, es de los que creen que a la gente positiva le suceden cosas buenas por eso de la energía y las vibraciones positivas. Que si eres positivo y estás siempre abierto a las cosas "buenas" acaban por ocurrirte o que las cosas que te ocurren las ves como "buenas", mientras que otros no (que también puede ser).
Yo, más bien creo que lo que te venga, sea del color que sea hay que tomárselo positivamente y encararlo lo mejor posible.
Pero después de lo de hoy ya no se como tomármelo.
Ya os conté aquí lo de la maldición que recae sobre mi familia.
Sí, esa que consiste en que cada vez que se va papá alguno de los niños (o varios) cae enfermo.
Pues ha vuelto a ocurrir. Papá ha tenido que irse unos días por motivos de trabajo a Inglaterra y apenas había pisado tierras y ya tenía al peque vomitando por los rincones.
Hoy se le ha sumado el nº 3 , vamos, por aquello de la solidaridad. Así, que lo que tenía que ser unos días a nuestro aire, viendo películas de chicas hasta altas horas de la noche, no hacer de comer por aquello de que solo estamos el peque y yo (los demás comen en el comedor del cole) está siendo más bien todo lo contrario. Me paso el día poniendo lavadoras y limpiando todo lo que echan, hirviendo arroz y acompañando a los niños al baño (o cambiando pañales, según quien sea el perjudicado) y de cole nada. ¡Ni un respiro tengo!.
No es que me esté quejando, que bastante tengo con lo que me preocupan cuando se ponen malitos como para encima quejarme por tonterías pero ¿es que tiene que ocurrir todas las veces? ¿no pueden elegir cualquier otro día para ponerse enfermos que no sea cuando estoy sola con los cuatro, tenga la nevera vacía y alguno se tenga que sacrificar sin actividades extraescolares porque no puedo partirme?

Me da por volver a repasar mi teoría esa de que hay que ser positivos y que las cosas buenas atraen a más cosas buenas. Pero es que o una de dos, o los niños lo hacen apropósito o hay alguien por ahí arriba con un extraño sentido del humor (y muy mala leche).

Y mi pobre marido, que empieza a sospechar que los enveneno cuando él no está ya tiene claro que la próxima vez se va con billete abierto y como alguno tosa se viene zumbando. Hombre ya!!!


7 comentarios:

  1. Te entiendo perfectamente. Yo también soy madre de familia numerosa y a veces parecen que se conjuran todos los dioses para liártela. Pero claro, objetivamente, y si las matemáticas no fallan, cuando más hijos se tienen, más probabilidades tenemos para que nos ocurra de todo: tanto lo bueno como lo malo. Por cierto, me das una envidia tremenda. Mi parte emocional no quiere plantarse, y querría un cuarto hijo... pero la parte racional EXIGE poner fin al asunto. Te invito a darte un paseo por mi recién estrenado blog. Espero que te guste y que podamos compartir esas cosas que sólo pasan en "las grandes familias"

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  2. Yo también creo q esa maldición...pero en mi caso es cuando tengo planes con mis amigas...o sea, una vez al año poco más...pues un par de horas antes escasamente alguno de los dos o los dos, se ponen malos, fiebre alta, vómitos...un poco de todo vamos.

    Ánimo... con el mayor está empezando a no pasarme ;-)

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  3. Ja,ja... en nuestro caso es algo diferente, es organizar un viaje de vacaciones en familia y ponerse alguna tortuguita enferma... osea que al final te tienes que plantear anular el viaje o llevartela enferma, dependiendo del caso...
    Hace dos años tuve una epoca muy mala, viaje que se iba mi media naranja, cosas que me ocurrian... pero esta visto que fue una etapa mala, o que ahora me veo mas fuerte y yo misma combato contra todo lo que nos ocurre cuando estamos solas.... Muchos animos que puedes con todo!!!

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  4. eso esque lo atraes tu con tus vibraciones al no estar tu esposo piensas qeu te puede volver a psar lo que te ocurrio cuando el no estava y esas vibraciones llegan a ti trasformadas en energia negativa.lo siento,suerte a la prosima no lo pienses en lo qque te puede ocurrrir

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  5. Es una señal, a ponerte seria con las clases de frances ...

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  6. Me consuela saber que no soy la única a la que le ocurren estas cosas. Yo no digo que no sea yo que lo atraiga con mis vibraciones negativas, pero las primeras veces no fueron mis vibraciones y me ocurrieron igual.
    Ahora ya tengo a papá por aquí (que vino al rescate antes de tiempo) y ya se elevan a tres el número de pacientes. Y sí, digo pacientes porque mi casa parece un hospital. No he hecho otra cosa en los últimos cinco días que recoger vómitos y limpiar cacas...en fin. Ya saldremos.

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Gracias por tus comentarios !!!

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